El proposito de este blog es compartir impresiones acerca de libros, películas, té...con las personas que lo deseen



viernes, 19 de mayo de 2017

Anne, with "e".

Llevaba desde el pasado año queriendo ver esta serie, y hace una semana que me quedé embelesada viéndola. Tuve mis reticencias, al principio... ya que pensé que no me gustaría...que mis personajes favoritos, ya tenían actores y actrices que los representaron en los años ochenta. Sin embargo, tengo que admitir, que me ha gustado más de lo que imaginaba.

La música es fascinante. Tiene una mezcla celta que me hace recordar otros tiempos. Te envuelve. Los paisajes son increíblemente bellos. Se han molestado en grabarlos mayoritariamente en la Isla (IPE), pero también se han ido a Ontario...

Hace ya diez años que mis pies pisaron aquella tierra, que mi imaginación voló como lo hizo la autora, un siglo atrás...y sin duda sigo sintiendo el mismo magnetismo. Espero que la vida me regale otro viaje como aquél...me encantaría volver.

Pero siguiendo con la serie,...merece mucho la pena, aunque tengo preparados unos "peros" importantes. Además de la música y el paisaje, la actriz que interpreta al personaje de Anne lo hace muy bien. Encarna a la parlanchina muchacha de pelo rojo que no tiene quien la quiera, pero que dispone de una imaginación desbordante y de un maravilloso pensamiento..."el mañana siempre es nuevo, limpio de errores". Sin duda, la actriz que hace de Anne, representa  de maravilla a la Anne que puedo imaginar del libro.

Recuerdo que, hace tiempo lo dije, la escritora de Pippi Calzaslargas, Astrid Lindgren, se inspiró en Anne Green Gables para crear a su personaje. Y esta actriz tiene un poco de la Pippi de Astrid.
El resto de personajes, no están mal...Marilla es bastante parecida, aunque aquí soy algo conservadora y no puedo evitar haberme encariñado la ochentera. En fin... cosas que pasan.

Lo que no me ha gustado nada,...tiene que ver con momentos inventados totalmente por la guionista y que no tienen nada que ver con el libro. Incluso puede que le dediquen un capítulo completo a dichos sucesos. No hablaré de ellos, por si os apetece ver la serie.
Añadir algo que no fue, tiene sus desafíos. Podemos inventarnos un contexto siguiendo la época en la que transcurre la historia...eso no daña el texto, sino que lo enriquece. Sin embargo, inventarnos algo que no fue, algo irreal, algo contrario a lo escrito...eso puede doler a quienes nos gusta tanto deleitarnos con el libro.

De la serie de 1985...
A pesar de esto, espero que la serie tenga continuación y traten de inventarse menos el texto escrito por su escritora...hay mucho que desmenuzar simplemente con lo que ya está inventado. Como digo, añadir puede ser un reto, y puede ser bien recibido pero con sumo cuidado...se trata de algo que gusta tal como es...sin necesidad de añadir mucho más.


Son bellos estos días, en los que las amapolas aparecen y el trigo se esparce en el campo. Puedo disfrutar horas mirando el paisaje que me rodea. Y los atardeceres, parece que son más largos, aunque duren lo mismo que antes...pero sus rayos suelen conquistarnos durante más tiempo...Me quedaría susurrando al viento. Admirando cada minuto, cada segundo...aprovechando el instante presente. Una puede elegir cómo vivir lo que se nos da. No sabemos nada del mañana, sabemos de hoy...
Foto hecha por servidora.

domingo, 23 de abril de 2017

Leyendo libros...

Despertar feliz porque hoy es uno de esos días en los que te sientes en armonía con el mundo. Escribir y leer...forma parte de la historia de muchos seres humanos. A veces pienso en la cantidad de horas y de tiempo invertido que se "pierde" en introducirte en otras vidas...en otros momentos en un principio ajenos a ti, que luego pasaran a formar parte de tu existencia.
Los libros traen consigo oportunidades, viajes, nuevos pensamientos...Siempre suele ser una ventaja leer y que los libros estén abiertos a otras formas de ser y de pensar.
Podríamos decir que hoy es un día para dedicárselo a esos personajes ocultos dentro de los las hojas de un libro. La imaginación tiene un poder importante en ese lazo que nos une con quien fue el creador de la historia y personajes y la imagen de quien lo lee... Es la relación equidistante entre el lector y autor.






Muchas personas afirman haber sido salvadas por las lecturas. ¿Quiénes somos después de leer un libro?¿En quién nos convertimos? Una lectura puede dar un revés al mundo. Recuerdo que cuando leía "La librería encantada" de Chirstopher Morley, en voz de su protagonista, estaba convencido de que si se hubiesen leído ciertos libros, en cierto momento, no habría sucedido la Primera Guerra Mundial...y quizá ninguna. Estoy de acuerdo totalmente, en que el despertar en el interior de una persona, puede cambiar el rumbo de los pensamientos, y por tanto...lo que nos rodea. También dicen que la Segunda Guerra Mundial, vino provocada, (entre miles de detalles más...) por la lectura de un libro que fue best seller.


Por eso, en un día como hoy...por qué no...quizás nos acercaremos  a esos libros que han sido compañeros de viaje en nuestra andadura...ese que tal vez estuvo cuando estabas pasando por un momento difícil, y añoras quedarte a conversar con su personaje... o aquel otro que te llevo a vivir experiencias increíbles, y que echas de menos...


Los libros son el mejor equipaje para un viaje, porque éste será más interesante si me llevo, quizá, no sé...a un espía...o a una heroína que sale adelante superando adversidades...o tal vez...un ser de otro planeta...Todo eso es lo que nos ofrecen las palabras...y a través de ellas...los libros.


Espero y deseo que tengáis un feliz día rodeado de libros y estéis dentro de ellos pasándolo en grande con quien  os invite a imaginar...Esta vez, me quedo en los bosques, en conocer a las arañas y las serpientes "sorprendidas" de ser encontradas...mirando la vida a través de los ojos de quien describe la que fue suya en el pasado. Esta vez, la voz de quien escribe es la misma persona que imagino cuidando del bosque, de las abejas...de que la leña esté preparada en invierno...y de que las luciérnagas iluminen sus noches oscuras...Buen día del libro...

sábado, 15 de abril de 2017

El año del pensamiento mágico, Joan Didion

Mi encuentro con Didion surgió leyendo el blog de U-topía. A partir de entonces, me llevé el título del libro en el bolsillo, en mi libreta, dispuesto a darme el nombre de la escritora en cualquier momento para solicitar el libro por encargo (por si no estuviera disponible en la tienda). Pensé, mejor ahora, antes de que surjan otras historias que me hagan no querer acercarme a él...porque a todo el mundo nos pasará...tendremos nuestro "año del pensamiento mágico". Cada quién a su modo.


Y así fue...me encontré con el libro, con quien lo escribe...y con la obra de teatro, que tuve la suerte que se representara cerca de casa.

Didion escribió este libro casi un año después de sufrir  la despedida de su mejor amigo; su marido. Sufrió uno de esos momentos que llamamos "de repente". Y de ese momento casi inimaginable se marchó su compañero de vida.... Mientras, su hija estaba ingresada en el Hospital. El libro relata los últimos momentos vividos, mediante feedbaks, ya que ella habla en el pasado...desde su presente. Donde ya cree estar a salvo de esos momentos fatídicos y donde ya es capaz de ver sus pensamientos en perspectiva... Los recuerdos se agolpan de un modo diferente, y su pluma al contarlo, nos hace revivir momentos nuestros con seres queridos. Pero el libro no es especialmente triste...o a mí no me lo pareció. Es un libro de supervivencia, de expresión de acontecimientos vividos y de un presente diferente. El dolor ante la perdida es inevitable...pero no es lo único que sucede.

Fui el mes pasado a ver la obra de teatro de Diddion. Sé que ella estuvo presente y colaboró en la obra que se representó hace ya unos años, con Vanessa Redgrave como única protagonista.
Al llegar me ofrecieron té, creí que me estaban tomando el pelo, pero no...fui arriba, a la zona donde tenía la reserva y también el té, hizo su aparición. Esos momentos son los que hacen que amemos tanto la vida...o por lo menos a mí me sucede. Los gestos gratuitos que surgen espontáneos y alegran el corazón de un modo especial.

Después me senté en el lugar que me correspondía...arriba, con solo cinco butacas más a mi lado, desde donde podíamos ver de maravilla el monólogo. Me despojé de mi bolsa de libros y miré hacia el frente. En el escenario solo una silla cómoda, tipo hamaca, una mesita  con libros y de fondo, un color azul que simulaba al mar...
La actriz, Jeannine Mestre aparece de pronto, como de la nada...y trata de ser Diddion. Viene acompañada de un gran fular, y de un libro en la mano...tal vez, ambos son herramientas sencillas de lo que nos viene a contar.

Fui al corral de comedias, para ver el drama de la vida, de lo que no queremos ver o sentir. Creemos que a nosotros no vendrá a visitarnos la muerte, pero Didion en esta especie de relato donde la realidad de conjuga con las emociones viscerales, con lo que no vemos de las personas que sufren,...nos acerca más aún a la crudeza de la vida...a lo inesperado, a la sorpresa que no queremos llevarnos.

El año del pensamiento mágico, está sacado de la necesidad antropológica del ser humano, de buscar una explicación personal a lo que sucede...es una especie de superstición. Didion lo explica muy bien cuando habla de los zapatos de su marido. De algún modo, no darlos era una opción a que él volviera y pudiera ponérselos de nuevo...o darse la vuelta en la cama, era como saber que él estaba aún ahí, tras ella, en lo invisible.
Realmente Didion necesitó de ese "pensamiento mágico" para llegar después a construir la realidad sin él...a vivir sin él, sin su compañero, amigo, amante, en fin...a generar nuevas costumbres, a mirar lo que no veía cuando estaba con él...

Lo que más me gusta del libro es como lo cuenta...es una conversación, con las palabras elegidas o transformadas en una emoción...Aunque pueda parecer triste su lectura, no cae en el victimismo....Es una voz alta, que se levanta para plantear lo necesarios que son los momentos y tiempos de letargo, a la vez que vivir la vida en la actividad que te dicta el instante presente...Luego, sin duda, vendrán los peores momentos, donde te encuentres contigo...pero también vendrán los de la calma, la tranquilidad, la paz (cuando no pensabas que podrías encontrarla) A ella le vale la imagen de un río...del río que miraba en la ventana del Hospital cuando la dieron la noticia peor de su vida...Y sin embargo, ver el río, la daba la calma necesaria. Dice que la geología fue su refugio. Saber que todo es movimiento, que las cosas no permanecen, como el agua que lleva ese río que miraba...es un dejar ir...

Me quedo con lo que no dice tanto...pero que subyace...estar a alerta a vivir el momento presente a disfrutar de quienes tenemos alrededor, porque no sabemos cuando se marcharán. Esto no es nada fácil...para nadie, y no despedirte de alguien a quien amas y significa tanto en tu mundo, hace que sea más difícil poner nombre a lo que te sucede...y necesites de ese tiempo.
Es curioso como quien primero la representó en el teatro, Redgrave, tuvo que sufrir muchas de esas despedidas inesperadas. 
Escribo esta entrada, mientras escucho a Joni Mitchell. De algún modo, me recuerda a Didion. 

Recorremos miles de vidas en una sola, y a veces...parece que todo se queda reducido a un pensamiento, a una palabra, a un gesto...y lo más importante es compartirlo. 

domingo, 26 de marzo de 2017

Primavera silenciosa, Rachel Carson

¿Qué es lo que ha silenciado las voces de la primavera? Un poco así es como comienza el libro de la Primavera Silenciosa de Rachel. Hoy en día nadie diría que los sonidos del despertar a la vida, son silenciosos...pero, ¿qué sucedería si dejamos de escucharlos? Rachel, plantea la realidad del modo más inquietante...queriendo  hacer hincapié en lo que puede suceder si no ponemos remedio. La voz  de  las ciudades futuras, que vendrán si no hacemos algo para detener la contaminación a la que el mundo está constantemente expuesto. Ella fue de las primeras personas que luchó contra la DDT, un compuesto químico que aniquila lo que conocemos como vida. Mata insectos y también la vida que nos rodea. Este compuesto, gracias a este libro, tuvo repercusión en algunas empresas que desestimaron su utilización, por muy efectivo que fuese. Pero lamentablemente el mundo sigue haciendo uso de él.
Un poco sobre esto trata el libro...Ofrece datos, experiencias empíricas,...sobre todo el daño que se hace y que podría seguir haciéndose...Al mismo tiempo, aparecen alternativas...al uso que le damos a nuestro alrededor...a lo que florece junto a nosotros en el mundo.

¿Y quién es Rachel Carson? La he ido conociendo a medida que profundizaba en el libro. Parece ser que escribió poco, pero fue muy concisa. Su vida fue más corta de lo deseada, aunque vivió intensamente, o así lo demuestra en su otro libro, "El Sentido del Asombro",  donde ella misma acompaña a su sobrino en el despertar y dormir de la naturaleza. Era una mujer comprometida con lo que sucedía a su alrededor. Su libro fue "el despertar" de otros estudios cercanos al neoliberalismo. Se produjo una especie de revolución sobre la forma de vida que tenemos.
Esta Primavera Silenciosa de Carson, ya hace un par de años que lo tenía por casa, y no veía el momento de darle un hueco en mi agenda. Tras escuchar numerosas campañas sobre cómo se están derritiendo los polos, o lo absurdo que parecen las decisiones que toma el mundo, decidí embarcarme en este viaje.


Sin embargo, a pesar de que este libro ofrece datos que hacen querer mirar para otro lado, por lo realista  y triste de las cifras...Rachel, no quiere dejarnos con este momento tan dramático, sino que ofrece otro pequeño libro, (este sin duda es más pequeño que el anterior), en el que te ofrece la posibilidad de caminar por la vida, sintiendo que puedes seguir asombrándote.
Rachel adoptó a su sobrino y ambos fueron desarrollando esa capacidad por asombrarse de lo que nos rodea. Ambos redescubrían el sonido del Otoño en las noches, o el despertar de la Primavera...que a pesar de todo, todavía sigue haciendo sus agradables ruidos de desperezarse....
Espero que cuidemos este mundo un poco más, y volvamos a renovarnos con la naturaleza. Hay días en los que realmente te sientes viva, y crees que el mundo puede transformar todo lo que te rodea.

Foto de servidora, de los árboles que me
rodeaban este mes de Marzo
Esta semana, mientras leía el libro de Carson, me detenía a observar el paisaje. Durante un breve espacio de tiempo, la silenciosa nieve primaveral me sobrecogía...Siempre me ha gustado ver nevar...y ver todo cubierto de la primera blanca nevada, antes de que comience a ensuciarse...Bueno, fue breve, pero durante unas horas pude disfrutar de lo lindo. La pregunta es...¿qué mundo queremos dejar? ¿Cómo queremos contribuir a preservar lo asombroso del despertar de la naturaleza?
Muchos pensamiento se venían conmigo durante aquella mañana, pero principalmente, el deseo de contribuir a dejar un mundo un poco mejor de cómo me lo encontré...a por lo menos preservar lo que se me ha dejado y cuidarlo para quien venga detrás...




lunes, 13 de marzo de 2017

Ethel&Ernest, Raymond Briggs


Susurra el viento más de lo normal en la mañana de hoy,...a veces parece qué este escuchando el mar. Sin embargo, todo está en calma...los narcisos han salido y levantado su vista al horizonte, las flores del almendro y del ciruelo muestran ya signos de vida y traen colores a sus ramas...Todo parece estar envuelto en un precioso cuadro.

Así ha seguido toda la mañana, y parte de la tarde de hoy. También el cartero ha venido y ha llegado con buenas noticias...libros...Para mí uno de los mejores regalos de la vida. Conversar tanto con personajes como con quien escribe.

Últimamente me adentro mucho en el mundo del norte, en los países escandinavos. Leo sus historias ficticias, para imaginarme paseando por entre sus casas de madera bien armadas y para caminar bien abrigada, por sus calles...contemplando la época del deshielo...
Mientras así transcurría mi mañana, vino a visitarme un libro de Raymond Briggs...una preciosidad, que hace poquito han llevado al cine. Es la historia de sus padres. De un amor sencillo y transparente. Donde la casa parece ser una gran protagonista que recorre las escenas de una vida cotidiana, donde la tetera siempre está presente.

Parece que permanecer en un solo lugar o quedarse quieto no está dentro de una vida en movimiento. Sin embargo, hay personas que tienen todo un mundo que ofrecer desde ese lugar quieto y apacible.  El cambio transcurre en sus rostros, en el pasar de las estaciones, en el crecimiento de su hijo...Dicen que hasta un reloj parado lleva la razón dos veces al día. Igual sucedió con Emily Dickinson...cualquiera podría decir que su vida estuvo quieta y que no le sucedió "nada". Sin embargo, su "nada "fue un "todo" indiscutible. Disponía de una vida interior que la hacía volar...viajar al infinito...sus palabras no podían ser tan certeras...

Podríamos pensar en miles de personas más que conocemos a través de los libros y que han viajado menos...pero han vivido más. Etty Hillesum no pudo viajar mucho más que Polonia...su sueño era ir algún día a Japón...mientras escribía en su diario (en el cuarto de baño), como las letras japonesas transmitían tanto con tan poco...le gustaba el silencio de sus palabras...de cómo eran escritas...y así, transcurría su vida soñando con un posible viaje futuro a Japón. En ningún momento pensó que no sobreviviría al Holocausto.

"Esta tarde he estado mirando unos dibujos japoneses con Glassner. Y de repente lo supe: así quiero escribir. Con mucho espacio alrededor de un par de palabras. Odio usar tantas palabras. Sólo quiero escribir palabras que se intercalen orgánicamente dentro de un gran silencio (...). Más adelante querría caminar por paisajes japoneses para comprender todo aún mejor. A decir verdad, creo que algún día partiré a Oriente, más adelante, para encontrar allí lo ya vivido, lo que a uno se imagina que aquí es una pura disonancia". Etty Hillesum (Diario. Una vida conmocionada).

A veces, recorro la estantería y me quedo un rato conversando con palabras ya leídas...Lo abro por cualquier rincón, y de pronto se abre para mí otra forma de conversar. De repente parece que quien escribe, vino de visita a pasar un ratito conmigo, para después cada una seguir con su cotidianidad. Eso fue lo que me sucedió esta mañana con ella...

Si me dan a elegir, prefiero una vida con viajes...con encuentros...y con mochilas medio vacías para poder llenarlas de experiencias...de más sueños. A veces un viaje despierta otro...

Mientras...leer es un estado en el que constantemente estás realizando un viaje maravilloso...y leer la vida de Ethel&Ernest es todo un descubrimiento de lo oculto en la vida de dos seres humanos que comparten su existencia...Los imagino a ambos esperando a que el viento se tranquilice, para sacar sus tazas de té a su pequeño pero amoroso jardín. Disfrutando de mirar sus árboles frutales en flor, su pequeña cabaña antibombardeos, sus innumerables flores, que siguen creciendo a pesar de lo desagradable que pueda estar sucediendo fuera...en el mundo.

Hoy, mientras hojeaba el New Yorker digital, me he encontrado con una Jane Austen de noticia...Hablan de ella y de su último libro sin terminar...Sandicion...que por lo visto trataba de una mujer diferente. Lo cierto es que todas sus heroínas lo son. Todo tipo de mujer puede serlo. Es lo que me gusta de ella.
Ha sido un día, lleno de encuentros literarios. Esta entrada es como popurrí de momentos con diferentes escritores...

Ahora ya despidiéndome del día, viendo el atardecer por la ventana...soy más consciente de que Ethel y Ernest me esperan para seguir viajando a su mundo...a través de los ojos de su hijo Raymond Briggs. 

miércoles, 8 de marzo de 2017

Los hombres me explican cosas, Rebecca Solnit

 
Siempre me gusta escribir en un día como hoy y felicitar a todas las personas que luchan por construir un mundo mejor,... por un lugar más igualitario,...Es como si me llamara el lápiz o el teclado, y tuviera que escribir por las mujeres que no pudieron hacerlo. Mi abuela paterna, pertenecía a esas mujeres. Al igual que otras muchas de vuestro entorno pasado. Hace cien años tenía dieciséis y a esa edad, no sabía leer ni escribir. Se le negó el acceso a la educación por ser pobre y ser mujer.


Así que...en un día cómo hoy, en el que los derechos para todos los seres humanos aún no están constituidos en todo el mundo, y en los que parece que sí lo están,  se asoman solo  por escrito,...observamos que sigue existiendo una diferencia de género  visible. Vengo a reflexionar sobre eso de la diferencia...ya que muchas personas piensan que vivimos en un mundo igualitario, al menos, en esta parte del planeta. Sin embargo, y a pesar de haber conseguido mucho a lo largo de la historia (no hay más que visitar el siglo pasado por estas fechas, y encontraremos diferencias realmente alarmantes), hoy en día parece que la lucha es algo de personas que no están satisfechas consigo mismas, o que se han dedicado a buscar el detalle...y realmente no hablo de detalles, hablo de algo evidente, que a todas nos llama la atención.


Hace poco estuve viendo a Pamela Palenciano...ella explica muy bien, a través de su monólogo de qué hablamos cuando nos referimos a las diferencias. Lo explica de maravilla, y con un lenguaje muy cercano. Todas las personas podemos ejercer poder y hacer sentir insignificante a quien nos rodea, pero la violencia de género tiene algo más que las diferencia a todas, y es algo común en todos los países. Se aprende. Por eso es tan importante la educación y vivir en un mundo donde todas y todos tengamos las misma oportunidades.




Pero hoy vengo con un libro entre manos que me quema en las manos...que me llama la atención por lo interesante y ameno que resulta. Comencé a leerlo a finales del pasado mes... Acababa de salir de una jornada de formación y nos habían hablado de este libro. tuve tiempo para mí, y entré en la librería  Pasajes (siempre que puedo me doy una vuelta). Allí han dedicado una de sus estanterías a libros para la igualdad; feminismo.  Me llevé el libro tan contenta al tren que me llevaría lo más cerca posible de casa. Y allí, sentada, entré dentro de cada palabra y no me quería ir. Tanto es así, que al alzar la vista no sabía en qué parada me encontraba y casi cambio de comunidad. Si...este libro y su autora, me llevaron a un viaje ligero, atravesando la oscuridad con los ojos abiertos  (p.78)...Cuando consigues ver  lo evidente... una vez que lo ves, ya no puedes dar marcha atrás. Somos iguales,...pues bien...lamentablemente, hay un grosso en la actualidad, que no piensa así. Por eso hay luchas como las que a veces recorren las calles de nuestra ciudad, o aquellas que están en huelga de hambre más de veinte días, y que salen en los medios de comunicación y se manifiestan simplemente por disponer de derechos que son coherentes, aunque ahora exista una parte de la población que no lo comparta ni lo entienda.

Rebecca en su libro, te hace visitar cada casa a la que se dirige, cada conversación de su vida cotidiana, y hace que te quedes allí...tomando té de diente de león rancio con Susan Sontag mientras discuten sobre las "Woolf "de las que ambas hablan,...mientras la oscuridad tiene matices diferentes en ambas...quizá para una es azabache y para la otra es ébano.
Virginia Woolf, decía: "El futuro es oscuro, que es, en general, lo mejor que el futuro puede ser, creo". Rebecca suscribe estas palabras,...pero da un sentido nuevo a la oscuridad, ya que para ella tiene luz propia...aunque sea la de una farola. No sabemos que hay detrás de la curva, y realmente es oscuro por desconocimiento, pero la oscuridad también esta precedida de nuestras acciones. Un libro puede no tener éxito en vida, y pasados unos siglos, o años, alguien lo redescubre y le da un lugar en el tiempo. Su sino era quedarse en el olvido, seguir en la oscuridad, pero tal vez alguien le acerque a la luz de su tiempo, de su futuro...

Mirar, esquivar la mirada, mirar de nuevo...este es uno de el los subtítulos del libro, en el que habla de nuestra amiga Woolf...de su influencia, de sus palabras...e incluso lo compara con la Woolf de otra escritora que también la menciona en otro de sus libros, Susan Sontag, (Ante el dolor de los demás), y como decía más arriba, es como si ambas tomaran ese té con Woolf, y se sentara a explicar esa oscuridad fútil que a cada quien le invita a una reflexión diferente.


El libro es maravilloso, y tiene mucha más miga de la que hoy os estoy transmitiendo. Creo que más adelante, volveré a rescatar mucho de él, porque merece la pena...hoy solo quiero compartir  a quienes dedica el libro Rebecca:


A las abuelas, a las que luchan
por la igualdad de derechos,
a las soñadoras,
a los hombres que lo entienden,
a las jóvenes que continúan con la lucha,
a las mayores que abrieron camino,
a las conversaciones sin fin y a un mundo
que permitirá que Ella Nachimovitz
(nacida en enero de 2014)
se desarrolle para vivir
plenamente su vida.




Parece que hoy vestiremos de negro, de oscuro por las calles de mi ciudad,...en reivindicación de esos derechos que aún no hemos conseguido. En pro de la igualdad y dando la mano a las antecesora que nos precedieron e hicieron que hoy yo pueda estar sentada escribiendo.
Dentro de ese sinsentido del mundo, las mujeres siguen muriendo por la violencia y este año los datos ya comienzan a ser alarmantes. Ayer estuve con las mujeres que estaban en huelga de hambre en la Puerta del Sol...(un nombre que parece paradójico en su situación), y quien sabe, puede que hoy consigan esas veinticinco propuestas y su oscuridad se vuelva luz...
Os deseo un día lleno de igualdad.




martes, 28 de febrero de 2017

Té con leche, Allen Say

Vengo rauda y veloz, porque no quería dejar pasar Febrero sin que tuviese nada escrito en él...al menos en estas páginas etéreas que se lleva el viento. Vengo con el firme propósito de emprender nuevas lecturas y de ser más fiel con las que me persiguen por doquier, como si de una novela de misterio se tratase... Pero además,...vengo de ver las luces del norte,...de mirar el infinito y observar a Venús y las pequeñas luces que nacen tras el atardecer...Los brillos, que dan paso a otros, tal vez, más artificiales, como lo son la luz del flexo...
Llego a casa cargada de libros, algunos para regalar, otros para dejar en casa un tiempo...pero de estos libros hablaré otro día...

Hoy traigo un cuento que me regalaron no hace mucho....un cuento que es más bien una biografía real contada a través del tiempo...Lo escribe e ilustra Allen Say,...a quien descubrí con un té con leche de verdad...el que me estaba tomando con quienes me lo regalaron...y vi lo bonito que es encontrarse entremezclado en las diferentes culturas que vivimos. Say habla en su cuento sobre su madre, y lo mucho que le gustaba tomar el té con leche, a pesar de que fuese japonesa y sus costumbres fueran otras...Cuenta lo difícil que pudo ser para ella encontrarse en un país que no reconocía del todo como suyo, ya que provenía de América...y sin embargo...logró amar ese  país de sus ancestros que le resultaba algo ajeno... y al que escuchaba con una lengua diferente que había oído desde niña. El cuento es para ella, sin duda...es para la mujer que se convirtió dentro de sí misma en otra...la persona que llevaba dentro de sí el país de su pasado, y creaba armonía a través del té con su país soñado...del que no querría haberse separado entonces...

Say es cuidadoso con todo lo que cuenta, y también con sus ilustraciones...parece que de ellas saltarán los colores y de nuevo viviremos en los años veinte o treinta...y el mundo se mirará con otros matices...

Ahora, en la noche...creo que todo es posible. Pensé enlazar este libro con otro, pero quizá sea mejor que ese otro libro tenga su día concreto... El "Té con leche" es para hoy,...para este día que ya termina.

Los libros a veces te llevan a viajes que aún no has hecho, pero que esperas que llegarán algún día. Leyendo el cuento...viajaba a un Japón de los años veinte del siglo pasado, que quizá ya no sea igual al que vivieron los padres de Say, por mucho que se quieran mantener las costumbres. Además, de ser un lugar totalmente diferente, quienes lo cuentan, también lo son...quieren dejar una huella distinta en su cultura ancestral...quieren unir lo que son, al haber viajado y visto otros países...quieren un té con leche y azúcar...aunque no sea lo tradicional...y esa mirada diferente, es lo que hace que un pueblo se integre y se quiera...y busque nuevas identidades...

Os sigo...en el silencio de una noche mágica en la que pasamos de un mes a otro...